Alicia responde

Escuchamos los problemas y buscamos soluciones concretas

En estos meses he tenido la oportunidad de hablar con muchas personas de la Universidad de Murcia: profesorado, investigadores, personal administrativo y estudiantes.

Hay algo que me ha llamado mucho la atención: muchas de las preguntas que me hacéis se repiten.

Preguntas sobre burocracia, sobre proyectos de investigación, sobre cómo funciona la gestión en la universidad o sobre qué podríamos mejorar.

Por eso, hemos querido recoger algunas de esas preguntas reales y responderlas directamente, porque creo que la universidad mejora cuando escuchamos los problemas y buscamos soluciones concretas.

1.- El modelo DocentiUM de evaluación de la docencia ha generado bastante rechazo entre parte del profesorado. Algunos lo ven como un sistema excesivamente burocrático, basado en informes, encuestas y aplicaciones informáticas que consumen tiempo y transmiten desconfianza hacia el profesorado. ¿Cree usted que este modelo es el adecuado para la Universidad de Murcia o considera que habría que revisarlo?

Lo primero que quiero decir es que el malestar que existe entre muchos profesores es comprensible. No podemos ignorarlo ni despacharlo como una simple resistencia al cambio.

El modelo DocentiUM nace de una realidad objetiva: el sistema universitario necesita de mecanismos de evaluación de la actividad docente. Por ello, ANECA ha impulsado un programa de sistemas de evaluación docente que se ha desplegado en la mayoría de las universidades españolas. La Universidad de Murcia no puede quedarse al margen de esos estándares si quiere competir en el sistema universitario. Pero, dicho esto, también hay que reconocer algo con claridad: muchos profesores sienten que estos sistemas han ido derivando hacia una burocratización excesiva.

Mi posición es clara: la Universidad de Murcia debe tener un sistema de evaluación docente, pero ese sistema debe basarse en la simplicidad, la confianza en el profesorado y la utilidad real para la mejora de la docencia.

Eso significa que hay que revisar los procedimientos, reducir cargas administrativas innecesarias, aprovechar mejor los datos que ya posee la universidad y evitar que los profesores tengan que pasar horas rellenando formularios que aportan poco valor.

La evaluación debe servir para mejorar y reconocer, no para generar frustración. Cuando un profesor pasa más tiempo justificando lo que hace que haciéndolo, algo no funciona bien. Los profesores universitarios sonprofesionales altamente cualificados que han demostrado su capacidad a lo largo de años de formación, investigación y docencia.

Por eso, si tengo la responsabilidad de dirigir la Universidad de Murcia, impulsaré una revisión profunda de estos sistemas bajo un principio muy sencillo: reducir el sistema al mínimo exigido por ANECA para formar parte del programa Docentia.

2.- En la Universidad de Murcia, sistemas como VALDOC o DocentiUM se presentaron en su momento como instrumentos para ordenar, valorar y mejorar la actividad del profesorado. Sin embargo, una parte importante de la comunidad universitaria los percibe hoy como mecanismos excesivamente burocráticos, muy intervencionistas y basados en una lógica de control permanente. ¿Cree que estos sistemas deben mantenerse tal y como están o considera que ha llegado el momento de revisarlos a fondo?

Muchísimos profesores viven hoy con una sensación de cansancio, de irritación y de desgaste que no nace del rechazo a la evaluación ni del rechazo a rendir cuentas, sino de algo más profundo: la percepción de que la universidad ha ido sustituyendo progresivamente la confianza por la burocracia.

Sistemas como VALDOC o DocentiUM no nacieron necesariamente con mala intención. Conviene reconocerlo. En su origen hay objetivos razonables: repartir mejor la carga docente, reconocer determinadas actividades académicas, introducir mecanismos de evaluación docente y alinearse con las exigencias de calidad del sistema universitario.

La universidad corre el riesgo de confundir calidad con burocracia. Uno de los motivos más fuertes de irritación es precisamente esa sensación de que la actividad académica se está reduciendo a una especie de contabilidad de acciones. Manuales, cursos, tutorías, proyectos, comisiones, tribunales, encuestas, documentos, participación en iniciativas, indicadores de cumplimiento… Todo termina convertido en un valor numérico.

Mi posición es muy clara: necesitamos una revisión profunda inspirada en tres grandes principios. El primero es la simplificación radical. Los procedimientos universitarios deben ser comprensibles, proporcionados y manejables. El segundo principio es la utilidad real. Cada trámite, cada indicador, cada formulario y cada aplicación debería someterse a una pregunta muy simple: ¿esto mejora de verdad la docencia, la investigación o la organización de la universidad? El tercer principio, para mí decisivo, es la confianza en el profesorado. La universidad no puede organizarse como si fuera una estructura desconfiada cuya misión principal fuese vigilar a sus propios miembros.

A partir de ahí, mi programa propone varias líneas de mejora muy concretas.

Primero, automatizar al máximo los datos que la universidad ya posee para que el profesor no tenga que dedicarse a introducir una y otra vez información que ya está en sistemas institucionales.

Segundo, reducir drásticamente la carga de autoinformes, evidencias redundantes y procedimientos duplicados.

Tercero, reconocer mejor la docencia real, la preparación seria de asignaturas, la innovación auténtica y el trabajo silencioso que sostiene titulaciones enteras y que hoy muchas veces queda mal reflejado.

Cuarto, revisar los indicadores que generan más distorsión y más sensación de arbitrariedad.

Y quinto, introducir una filosofía general de mínima intervención administrativa compatible con las obligaciones normativas.

3.- ¿Por qué la Universidad de Murcia tiene un sistema de validación de gastos de proyectos que a veces parece pensado para desconfiar de los investigadores? ¿No se podría simplificar?

Esta es una de las quejas que más he escuchado en estos meses hablando con investigadores de todas las áreas. Muchos investigadores me cuentan situaciones que todos conocemos: una factura que tarda semanas en validarse porque el logo europeo no es exactamente el último modelo, un póster que hay que rehacer varias veces por cuestiones formales, o trámites que se repiten una y otra vez, aunque el proyecto ya haya sido auditado previamente.

La pregunta que tenemos que hacernos es sencilla: ¿estamos gestionando el riesgo real o estamos generando burocracia innecesaria?

Creo que aquí hay margen para mejorar mucho con tres principios sencillos:

  • Confianza responsable en el investigador principal.
    El IP ya responde legalmente del proyecto. Podemos incorporar mecanismos como declaraciones responsablespara determinados aspectos formales.
  • Control inteligente, no burocracia acumulativa.
    En lugar de revisar todo tres veces, podemos aplicar controles por muestreo o por riesgo, que es lo que hacen muchas organizaciones públicas y privadas.
  • Coordinación con las auditorías reales.
    Si sabemos qué se revisa realmente en auditorías nacionales o europeas, podemos alinear los controles internos con esas exigencias, no con interpretaciones excesivamente prudentes.

El objetivo es muy claro: proteger a la universidad y a los investigadores, pero sin convertir cada trámite en una carrera de obstáculos.

La administración universitaria no debe ser un filtro que frene la investigación, sino un sistema que la haga posible y la facilite.

4 ¿Por qué tramitar un proyecto de investigación en la universidad puede ser a veces más complicado que conseguir el propio proyecto?

Muchos investigadores me dicen algo que debería hacernos reflexionar: conseguir un proyecto competitivo puede llevar meses de trabajo, pero luego gestionarlo dentro de la universidad a veces resulta más difícil que obtener la financiación.

Lo que necesitamos es rediseñar algunos procedimientos.

Como persona que ha trabajado años en gestión universitaria, creo que hay tres mejoras claras:

  • Mapear la normativa y los procedimientos administrativos completos para identificar dónde se duplican controles.
  • Reducir pasos innecesarios, especialmente en gastos menores o rutinarios.
  • Digitalizar y automatizar procesos, para evitar que el mismo documento tenga que revisarse varias veces en distintos servicios.

5.- ¿Qué ocurre con el 20% de costes indirectos de los proyectos de investigación? ¿A dónde va ese dinero?

Es una pregunta muy legítima que muchos investigadores me han planteado. En la mayoría de las convocatorias, junto al presupuesto directo del proyecto, se incluye un porcentaje de costes indirectos que no está destinado al equipo investigador, sino a la universidad como institución.

La lógica de esos costes indirectos es sencilla: la investigación utiliza infraestructuras y servicios comunes que no aparecen en el presupuesto del proyecto. Hablamos de edificios, electricidad, redes informáticas, bibliotecas, laboratorios compartidos, servicios administrativos, apoyo a la gestión de proyectos, mantenimiento de equipamiento, seguridad, etc. Los costes indirectos ayudan a sostener todo ese sistema que hace posible la investigación.

Dicho esto, creo que hay dos cosas que debemos mejorar.

La primera es la transparencia. Es importante que la comunidad investigadora sepa con claridad cómo se utilizan esos recursos dentro de la universidad, qué parte sostiene infraestructuras generales, qué parte financia servicios de apoyo a la investigación y qué parte puede reinvertirse directamente en la actividad investigadora.

La segunda es el retorno visible para quienes generan los proyectos. Nos interesa avanzar hacia modelos en los que una parte de los costes indirectos se redistribuye para fortalecer la propia investigación: apoyo a grupos emergentes, convocatorias internas, mantenimiento de equipamiento científico, o refuerzo de servicios que facilitan la gestión de proyectos.

Mi compromiso es trabajar en esa dirección: más claridad sobre cómo se utilizan los costes indirectos y un mayor retorno al ecosistema investigador que los genera.

6.- Muchos investigadores con proyectos competitivos o responsabilidades científicas internacionales sienten que su carga docente es prácticamente la misma que la de quienes no tienen esas tareas. ¿Se podría introducir más flexibilidad?

La docencia es una de las misiones fundamentales de la universidad y todos debemos contribuir a ella. Pero también es cierto que la actividad académica no se limita a impartir clases. Muchos profesores asumen responsabilidades adicionales muy importantes para la universidad: dirección de proyectos competitivos, coordinación de redes científicas, participación en comités internacionales, tareas editoriales en revistas o representación en organismos científicos.

Todas esas actividades forman parte del trabajo académico y, además, proyectan el prestigio de la universidad y atraen recursos y oportunidades.

Por eso creo que debemos avanzar hacia modelos más flexibles de distribución de la carga académica, que tengan en cuenta la diversidad de responsabilidades que existen dentro del profesorado.

Esto no significa que unos profesores “den menos clase” sin más, sino que la universidad pueda reconocer determinadas responsabilidades mediante mecanismos transparentes de reducción o adaptación de la carga docente, siempre vinculados a actividades que aportan valor académico e institucional.

Además, es importante que estos mecanismos estén bien regulados y sean transparentes, para evitar situaciones arbitrarias o decisiones que dependan únicamente de dinámicas internas de los departamentos.

El objetivo no es establecer privilegios, sino organizar mejor el trabajo académico para que cada persona pueda aportar más en aquello en lo que genera mayor valor para la universidad.

Si queremos atraer proyectos, talento y presencia internacional, también debemos crear condiciones que permitan a quienes lideran esas actividades desarrollarlas con eficacia.

7.- En muchos viajes a congresos o cursos se exige un certificado formal de asistencia para justificar el gasto, y en algunos congresos internacionales esos certificados simplemente no existen. ¿Se puede simplificar este sistema?

Esta es otra preocupación que me han trasladado muchos investigadores. En los últimos años, en algunos casos se ha generalizado la exigencia de certificados formales de asistencia para justificar viajes a congresos, cursos o reuniones científicas.

La universidad debe garantizar el buen uso de los recursos públicos, por supuesto. Pero también debe hacerlo con criterios proporcionados y acordes con cómo funciona realmente la ciencia en el ámbito internacional. En este sentido, el sistema puede simplificarse, y para ello contaremos con la experiencia de los investigadores y del PTGAS.

8.- En algunos servicios de la universidad el personal está claramente sobrecargado mientras que en otros la carga de trabajo parece menor. ¿Se puede mejorar la organización del PTGAS?

Esta es una cuestión que muchos miembros del PTGAS me han planteado con mucha claridad. La universidad ha crecido mucho en los últimos años, las tareas administrativas se han multiplicado y los procedimientos se han vuelto más complejos. Sin embargo, la distribución de los recursos humanos no siempre se ha adaptado a esos cambios.

El resultado es que existen servicios con una carga de trabajo muy elevada, mientras que en otros casos la presión es menor. Cuando esto ocurre, el problema no es de las personas, sino de cómo está organizada la estructura administrativa.

Creo que una universidad bien gestionada debe analizar periódicamente las cargas reales de trabajo de sus servicios. Esto permite identificar cuellos de botella, reorganizar tareas cuando sea necesario y reforzar aquellos servicios que están soportando más presión.

Mi compromiso es trabajar para que la gestión del PTGAS se base cada vez más en criterios objetivos de organización del trabajo, con el objetivo de mejorar tanto el funcionamiento de los servicios como las condiciones profesionales de quienes trabajan en ellos.

9.- Muchos puestos del PTGAS requieren hoy una alta cualificación técnica y una gran responsabilidad. ¿Se reconoce suficientemente ese trabajo especializado?

La universidad ha cambiado mucho en los últimos años. Hoy existen servicios que gestionan cuestiones muy complejas: proyectos internacionales de investigación, contratación pública, gestión económica avanzada, sistemas informáticos, transferencia de conocimiento o normativa cada vez más exigente.

En muchos casos, el personal del PTGAS desarrolla tareas altamente especializadas que requieren formación continua, experiencia acumulada y un gran conocimiento de procedimientos complejos.

Creo que la universidad debe avanzar hacia un reconocimiento más claro de ese trabajo especializado. Esto significa, por ejemplo, revisar periódicamente la organización de los puestos, identificar áreas donde la especialización es especialmente relevante y facilitar mecanismos que permitan desarrollar trayectorias profesionales acordes con esa cualificación.

También implica reforzar las oportunidades de formación continua y actualización profesional, algo fundamental en ámbitos donde las normas y herramientas cambian constantemente.

Una universidad moderna necesita un PTGAS altamente cualificado y motivado, y eso exige reconocer adecuadamente el valor de ese trabajo especializado dentro de la organización.

10.- Muchos procesos administrativos se han digitalizado en los últimos años, pero a veces parece que la digitalización ha complicado el trabajo en lugar de simplificarlo. ¿Cómo se puede mejorar esto?

La digitalización es imprescindible en una institución como la universidad, pero debemos reconocer algo que muchas personas del PTGAS me han comentado: digitalizar un procedimiento complejo no lo hace automáticamente más sencillo.

Si un proceso ya era complicado en papel, trasladarlo a una plataforma informática puede incluso añadir nuevas dificultades si no se rediseña previamente el procedimiento.

Por eso creo que debemos abordar la digitalización de una forma más completa. Antes de implantar nuevas herramientas tecnológicas es importante analizar los procesos administrativos y simplificarlos, eliminando pasos innecesarios y evitando duplicidades.

Además, es fundamental contar con la experiencia del propio PTGAS en ese proceso. Las personas que trabajan cada día con esos procedimientos conocen muy bien dónde están los problemas y qué soluciones pueden funcionar mejor.

Mi compromiso es impulsar una digitalización que realmente facilite el trabajo administrativo y mejore el servicio a la comunidad universitaria, y no simplemente trasladar procedimientos complejos a nuevas plataformas tecnológicas.

La tecnología debe ser una herramienta para simplificar el trabajo, no para hacerlo más difícil.

11.- El teletrabajo en el PTGAS ha generado bastante debate en los últimos años. ¿Cómo debería gestionarlo la universidad?

El teletrabajo es ya una realidad en muchas administraciones públicas y organizaciones complejas. En muchos casos ha demostrado que puede mejorar la conciliación, facilitar la organización del trabajo y aumentar la eficiencia cuando se aplica de forma adecuada.

Mi propuesta es consolidar un modelo que combine tres principios:

  • Organización del trabajo por objetivos, no solo por presencia física.
  • Flexibilidad adaptada a las características de cada servicio, evitando soluciones uniformes que no tengan en cuenta la diversidad de funciones.
  • Evaluación periódica del funcionamiento del sistema, para introducir mejoras cuando sea necesario.

Además, es importante que la implantación del teletrabajo se haga escuchando a las unidades y a las personas que trabajan en ellas, porque son quienes mejor conocen cómo se organiza realmente el trabajo cotidiano.

12.- Muchos investigadores jóvenes muy competitivos terminan marchándose a otras universidades o al extranjero. ¿Qué puede hacer la universidad para retener ese talento?

Esta es una preocupación que escucho con frecuencia entre investigadores jóvenes y también entre muchos profesores que dirigen equipos de investigación. En los últimos años se ha formado una generación de investigadores con trayectorias muy competitivas, experiencia internacional y una gran capacidad científica. Sin embargo, no siempre encuentran en la universidad condiciones claras para desarrollar aquí su carrera.

Esto se debe, en parte, a que eliminamos por completo la convocatoria de contratos postdoctorales de nuestro Plan Propio de Investigación. Por ello, queremos recuperar estos contratos, ofreciendo dos modalidades de contratos postdoctorales: los contratos puente, que permitan a nuestros investigadores tener un año más de contrato para concurrir a otras convocatorias, y los contratos de perfeccionamiento investigador, que contemplen la realización de estancias de formación avanzada en centros internacionales de referencia, combinadas con un periodo de desarrollo investigador en la Universidad de Murcia que facilite su incorporación y consolidación científica.

13.- Todos los candidatos hablan ahora de los problemas de gestión de la investigación en la universidad. Pero muchos de esos problemas existen desde hace años. ¿Qué haría usted de forma diferente?

Es verdad que en los últimos años muchos investigadores han expresado inquietud por cuestiones relacionadas con la gestión de la investigación: procedimientos administrativos complejos, dificultades en algunos servicios o falta de herramientas organizativas que faciliten el trabajo de los equipos científicos.

Creo que es importante reconocer algo con claridad: la mayor parte de estas cuestiones no dependen de la normativa nacional ni de las agencias financiadoras, sino de cómo organizamos internamente nuestros propios procedimientos.

La investigación hoy es muy competitiva y exige estructuras administrativas ágiles, previsibles y bien coordinadas. Cuando la gestión funciona bien, los investigadores pueden concentrarse en su trabajo científico. Cuando no funciona bien, se generan frustraciones innecesarias.

Yo no he tenido responsabilidades directas en la gestión de la investigación en los últimos años, pero creo que es necesario abordar este tema con una mirada muy clara: escuchando lo que los investigadores llevan tiempo señalando sin que se solucione y revisando con rigor cómo están funcionando los procedimientos internos.

Mi compromiso es trabajar para que la universidad tenga una gestión de la investigación más orientada a facilitar el trabajo de los investigadores.

14.- En algunos servicios de la universidad hay personal del PTGAS con gran experiencia y responsabilidad técnica, pero las decisiones finales dependen a veces de coordinadores académicos que no trabajan en ese ámbito. ¿Se puede mejorar este equilibrio?

La universidad es una institución compleja en la que trabajan profesionales con perfiles muy distintos. En muchos servicios, el personal del PTGAS acumula años de experiencia en la gestión de procedimientos muy especializados, desde contratación pública hasta gestión económica, administración académica o proyectos de investigación. Ese conocimiento profesional es un activo muy importante para la universidad.

Por eso creo que es fundamental que la organización interna de la universidad respete y aproveche esa profesionalidad. Los responsables de servicios, secciones o unidades administrativas deben poder ejercer con claridad las responsabilidades técnicas que corresponden a su puesto, dentro del marco normativo de la institución.

Por supuesto, las decisiones estratégicas corresponden a los órganos de gobierno universitarios, pero eso no debe impedir que la gestión cotidiana se apoye plenamente en el criterio profesional del personal especializado que trabaja en esos servicios.

Una universidad moderna funciona mejor cuando cada colectivo puede desarrollar su trabajo con autonomía profesional y con respeto a sus competencias. Reconocer y reforzar el papel del PTGAS en la gestión técnica de la institución es también una forma de mejorar la calidad de las decisiones administrativas y organizativas.

15.- Usted ha formado parte del equipo de gobierno del rector Luján. ¿Es su propuesta una continuación de la política universitaria de los últimos años?

Categóricamente no lo es. Yo no sería vicerrectora de Estudiantes y Empleo si el rector Luján no me hubiera dado esa oportunidad, y por ello le estaré siempre agradecida. Pero eso no significa que mi propuesta sea continuista ni que haya compartido todas las decisiones que se han tomado.

En un equipo rectoral cada persona tiene responsabilidades concretas. Yo asumo plenamente mi gestión en el ámbito de estudiantes y empleo, con sus aciertos y también con sus errores. Creo que es importante que se nos juzgue por el trabajo realizado en nuestras áreas, y no por decisiones que corresponden a otros ámbitos de gobierno.

 Mi equipo es diferente, mi momento es diferente y también lo es mi visión de la universidad. Precisamente haber estado dentro me permite algo muy importante: saber qué funciona, qué no y qué hay que cambiar.

16.- ¿Qué piensa hacer ante los casos de acoso sexual en la universidad?

Mi posición es muy clara: tolerancia cero. Pero también quiero decir algo importante: no basta con tener protocolos, hay que hacer que funcionen.

Hoy en día, muchas personas no saben exactamente qué hacer, a quién acudir o cómo actuar ante una situación de acoso. Y eso es un problema institucional que tenemos que corregir.

Por eso, una de mis primeras medidas será revisar y mejorar los protocolos existentes para que sean claros, accesibles, confidenciales y ágiles, y asegurar que toda la comunidad universitaria los conoce.

Además, vamos a reforzar algo fundamental: el acompañamiento. Nadie que sufra una situación así puede sentirse solo. Vamos a ampliar la red de “puntos seguros” en los campus, para que haya espacios cercanos donde acudir y recibir orientación desde el primer momento.

Y hay otra clave: la prevención. Vamos a impulsar formación en igualdad, respeto y convivencia dirigida a estudiantes, profesorado y personal, porque una universidad segura no se construye solo reaccionando, sino también previniendo.

En definitiva: protocolos que funcionen, apoyo real a las víctimas y una cultura universitaria basada en el respeto.

17.- ¿En qué cree usted diferenciarse de los demás candidatos? ¿por qué alguien habría de elegir votar a su equipo?

Lo que me ocupa no es compararme, sino sacar adelante un proyecto con ganas y con compromiso. Dicho esto, entiendo la pregunta, porque mucha gente me la ha planteado, y no debo eludirla.

Quiero decir algo con total tranquilidad: no me va la vida en esto. Si no ganamos, mi equipo y yo seguiremos trabajando en la universidad con la misma ilusión y nos pondremos lealmente al servicio de quien resulte elegido, sin generar ruido innecesario ni bloquear la acción de gobierno. Eso también forma parte de la cultura universitaria que defiendo.

Ahora bien, ¿por qué alguien debería votarnos? Porque creo profundamente en el equipo que hemos construido. Me siento muy fuerte con este grupo de universitarios y universitarias. Hay algo especial en lo que estamos viviendo estas semanas: veo entusiasmo, veo ilusión acumulada durante años, veo confianza, generosidad y una gran capacidad de trabajo. Y eso, en una universidad, es determinante.

En cuanto a mí, quienes me han visto trabajar saben que me implico, que soy exigente conmigo misma, que me preocupa la organización y la eficiencia, y que afronto los retos con energía y optimismo. Y quienes no me conocen, les diría algo muy sencillo: que pregunten, que escuchen, que contrasten. En la universidad el boca a boca sigue siendo la mejor forma de conocer a las personas.

Y al final, más allá de todo esto, hay algo importante: votar.

Que cada uno vote como quiera —con la cabeza, con la intuición, con la experiencia—, pero que vote. Porque votar es una forma de ejercer nuestra libertad y de recordar que la universidad también es una comunidad que se construye entre todos.

18.- ¿Se va a seguir apostando por una política de captación de talento abierta a todas las solicitudes, independientemente del área en la que se incorporen?

La captación de talento es clave, pero debe hacerse con responsabilidad.

No se trata solo de incorporar investigadores, sino de asumir compromisos a largo plazo con recursos públicos. Por eso, creemos que hay que pasar a un modelo más estratégico: no aceptar todas las solicitudes sin analizar su encaje, sino priorizar aquellas que aporten valor, generen sinergias y eviten duplicidades. En definitiva, no se trata de incorporar más, sino de incorporar mejor, con planificación y una visión clara de universidad.

19.- Su programa incluye muchas medidas ambiciosas. En un contexto en el que la financiación autonómica es limitada y poco previsible, ¿cómo piensa hacerlas viables?

La Universidad de Murcia necesita una financiación adecuada, y eso hay que decirlo con claridad. Pero también creo que debemos hacer algo que no siempre hacemos bien: explicar mejor, justificar mejor y poner en valor lo que hacemos. La universidad no es un gasto, es una inversión. Y tenemos que ser capaces de trasladar eso con datos, con resultados y con un discurso claro a quienes toman decisiones presupuestarias.

Creo en una estrategia de diálogo firme, de negociación constante y de construcción de confianza institucional. Hay que sentarse, explicar, convencer y demostrar que invertir en la universidad tiene un retorno claro para la sociedad.

Ahora bien, también quiero ser clara: si en algún momento hay que defender a la universidad con más visibilidad, lo haré. No tendré ningún problema en reivindicar lo que nos corresponde, donde haga falta, también públicamente si es necesario.

En definitiva, no se trata solo de pedir más recursos, sino de generar confianza para que esos recursos lleguen.

20.- Si tuviera que eliminar mañana un solo procedimiento administrativo que perjudica a la investigación, ¿cuál sería?

Si tuviera que elegir uno, empezaría por los procedimientos de validación previa de gastos en proyectos de investigación cuando se convierten en un control excesivo de detalles menores.

Hoy en día, en muchos casos se revisan aspectos formales que no tienen impacto real en auditorías —como formatos, pequeños requisitos documentales o cuestiones administrativas muy menores— y eso obliga a los investigadores a repetir trámites, retrasa procesos y consume un tiempo que debería dedicarse a la investigación.

El programa plantea avanzar hacia modelos más eficientes, basados en simplificación administrativa, digitalización útil y el uso de declaraciones responsables, de manera que se reduzca el control previo innecesario y se refuercen los controles posteriores cuando realmente aportan valor.

21.- ¿Qué no va a hacer usted como rectora que sí se ha hecho en los últimos años?

Gobernar también es decidir qué no se debe hacer. Y en ese sentido quiero ser muy clara. No voy a permitir que la universidad funcione desde la improvisación ni desde la inercia. Gobernar exige dirección, planificación y prioridades claras. Mi agenda la marcarán los objetivos importantes de la universidad.

Tampoco voy a mirar hacia otro lado ante situaciones de mala conducta, abusos o conflictos enquistados en departamentos. La universidad debe ser un espacio seguro, justo y respetuoso, y eso exige actuar cuando hay problemas, no evitarlos.

No voy a dejar desprotegidos a los colectivos más vulnerables. Una universidad pública tiene también una responsabilidad social, y hay que ejercerla.

No voy a comprometerme con algo para luego no cumplirlo o diluirlo. La confianza se construye con coherencia, y eso implica decir la verdad, incluso cuando es incómoda. No voy a prometer lo que no se puede cumplir. Prefiero compromisos realistas que se ejecuten, antes que grandes anuncios que se queden en papel.

Y hay algo que me parece fundamental: no voy a facilitar que nadie utilice la universidad o un cargo de responsabilidad para su promoción personal o para intereses ajenos a la institución.

22.- ¿Cree que el PTGAS tiene suficiente capacidad real de decisión en la universidad?

Creo que el PTGAS tiene un papel absolutamente fundamental en el funcionamiento de la universidad, y en muchos casos cuenta con un nivel de especialización y experiencia muy alto en ámbitos técnicos y administrativos complejos.

Dicho esto, creo que todavía hay margen para reforzar su capacidad real de decisión en aquello que es propio de su ámbito profesional.

Una universidad moderna funciona mejor cuando las decisiones académicas se toman con criterios académicos, y las decisiones técnicas con criterios profesionales.

En algunos casos, la organización interna no siempre refleja bien ese equilibrio, y eso puede generar ineficiencias o desaprovechar el conocimiento acumulado de los servicios.

Por eso creo que debemos avanzar hacia un modelo en el que haya más claridad en las responsabilidades, más reconocimiento del trabajo técnico especializado y más confianza en el criterio profesional del PTGAS en la gestión cotidiana.

Esto no es una cuestión corporativa, es una cuestión de buen funcionamiento institucional.

Si queremos una universidad más ágil, más eficiente y mejor organizada, necesitamos aprovechar mejor el talento de todas las personas que trabajan en ella.

23.- Me gustaría conocer, en el caso de que su candidatura resulte elegida, qué postura adoptará la universidad en relación con la planta de biogás que se está construyendo en el polígono industrial El Cabezo Cortao, dada su proximidad al campus universitario. Que conste que no estoy en contra de las plantas de Biogás, sólo en contra de su instalación cerca de núcleos urbanos y población.

Cualquier actuación que pueda afectar a la salud, al bienestar y a la calidad ambiental del entorno del campus debe ser analizada con el máximo rigor, prudencia y responsabilidad institucional. La Universidad de Murcia no puede permanecer indiferente ante una cuestión que, por su proximidad al campus de Espinardo, podría tener consecuencias para una parte muy importante de su comunidad universitaria.

Creo, además, que este asunto debe abordarse sin simplificaciones. Como bien dices, no se trata de estar a favor o en contra, en abstracto, de una determinada tecnología o instalación, sino de valorar con seriedad si su ubicación concreta es compatible con la protección de la salud, la calidad de vida y las condiciones ambientales que deben preservarse en un entorno universitario y residencial.

Por tanto, defenderemos que la Universidad de Murcia adopte una posición activa, fundada en la evidencia, en la prevención y en la defensa del interés general de la comunidad universitaria. Eso implica estudiar con detalle la situación, recabar toda la información técnica, ambiental y administrativa necesaria, escuchar a las personas afectadas y, si existen riesgos o afecciones incompatibles con ese entorno, actuar con firmeza en defensa de la salud y del bienestar de nuestra comunidad.

24.- Me gustaría saber si su equipo estaría dispuesto a sentarse de nuevo para tocar el baremo de las listas de espera y que se parezca al de la Comunidad Autónoma. ¿Tiene usted en mente cambiar esto si llega al Rectorado?

Te confirmo que mi equipo está dispuesto a reformar de nuevo el baremo de las listas de espera. En este sentido, nuestra intención sería que, si ya estás trabajando en la Universidad de Murcia y, por tanto, ya has aprobado una o más oposiciones, formes parte de las bolsas de trabajo.

25.- ¿Cómo se afrontaría desde Gerencia la posibilidad de que esas propuestas de dotar de mayor flexibilidad, conciliación, cercanía, escucha, etc. tuvieran su freno u obstáculo precisamente cuando lleguen a una persona responsable de otras (Área, Servicio, Sección, etc,), por ser esta un perfil rígido, inflexible, poco empático o cercano, controlador, .etc,…por ejemplo.? ¿ Qué ocurre si Gerencia tiene buenas intenciones pero estas no pueden cumplirse por este tipo de perfiles? ¿Podría llevar a la necesidad de replantear una evaluación del desempeño para puestos de mando, que tengan a su cargo personas, de manera que no sólo importen sus méritos y antigüedad, si no también capacidad y personalidad?

En nuestro modelo de Gerencia no tienen cabida los liderazgos irrespetuosos, y no vamos a tolerarlos. En este sentido, nuestra intención es incorporar evaluaciones para el desempeño en los puestos de mando, dando valor a la capacidad de liderazgo, y penalizando los liderazgos irrespetuosos. A su vez, vamos a desplegar programas formativos para la gestión de equipos y el liderazgo que fomenten la recualificación. En última instancia, la perpetuación de liderazgos irrespetuosos podrá llevar a la recolocación en otro ámbito.

26.- Soy Asociada Académica desde 2012. Aporto a la Universidad mi experiencia laboral en el hospital y ayudo como tutora de prácticas. Los asociados Investigamos y nos acreditamos con ANECA. Sin embargo, no se nos permite liderar proyectos ni pedir sexenios como a otros compañeros. ¿Se va a solucionar? Gracias y suerte

Nuestro objetivo es revisar toda la normativa para que no exista discriminación en las tareas y productividades del PDI. El profesorado asociado vinculado tiene derecho a investigar por el RD 155/1986 y el profesorado no asociado, por la sentencia del TSJ de Murcia 826/2024. En este sentido, nuestro objetivo es no limitar a ningún colectivo y desarrollar los derechos para que podáis acceder a los sexenios.

27.- ¿Se plantea la opción de un máster de profesorado principalmente online, o aumentar el número de plazas del actual? Muchos compañeros hemos tenido que irnos a la universidad privada por falta de plazas o incompatibilidad de horario.

Nuestra intención es aumentar las plazas en aquellas titulaciones con alta demanda y alta empleabilidad. Un gran ejemplo de ello es el máster de profesorado. Asimismo, tenemos la intención de, si así lo consideran las Facultades y Departamentos, ofertar grupos online que, manteniendo los grupos presenciales, permitan diversificar nuestra oferta formativa.

28.- ¿Cómo abordarías la transición desde que terminas una tesis hasta que consigues un puesto relativamente estable (idealmente ayudante doctor)?

Recuperaremos los contratos postdoctorales de la Universidad de Murcia que fueron eliminados, ofertando por un lado contratos puente de un año para poder mantener la vinculación en la transición de solicitar otros contratos postdoctorales, y, por otro lado, contratos postdoctorales de perfeccionamiento científico, que contemple la realización de estancias de formación avanzada en centros internacionales de referencia, combinadas con un periodo de desarrollo investigador en la Universidad de Murcia que facilite su incorporación y consolidación científica.

29.- Como IP de grupo, se me presenta el problema de tener contratados predoctorales (FPU del ministerio, FPI y FPU de la UMU) que teniendo la misma posición y haciendo el mismo trabajo, cobran sueldos muy diferentes, siendo el contrato de la UMU el que menos remunera el mismo trabajo (casi 500 euros menos). Nos gustaría conocer cuál es su posición respecto a esta situación.

La desigualdad salarial de los contratados predoctorales no puede seguir produciéndose. En este sentido, nos comprometemos a que, si resultamos elegidos, la próxima convocatoria de contratos predoctorales de la UM se realizará en igualdad salarial, tal y como puedes ver en nuestro programa (Epígrafe «Investigación y transferencia», objetivo 2, medida 5).

Asimismo, recuperaremos los contratos postdoctorales de la Universidad de Murcia que fueron eliminados, ofertando por un lado contratos puente de un año para poder mantener la vinculación en la transición de solicitar otros contratos postdoctorales, y, por otro lado, contratos postdoctorales de perfeccionamiento científico, que contemple la realización de estancias de formación avanzada en centros internacionales de referencia, combinadas con un periodo de desarrollo investigador en la Universidad de Murcia que facilite su incorporación y consolidación científica.

30.- Cuando se habla de Luján, dicen que tu candidatura es continuista, ¿eso es verdad?

He aprendido mucho de Pepe Luján. He trabajado muy a gusto, me ha apoyado mucho en mi labor y es una persona con una gran preparación y magnífica vocación de servicio.

Pero no soy complaciente, sé que hay muchas áreas en las que tenemos que mejorar. Ahora es el momento de mirar al futuro, de preguntarnos qué debemos mejorar, hay muchas cosas que tienen que cambiar para que nuestra universidad sea una mejor universidad

Los 5 candidatos venimos de sitios muy parecidos y hemos ostentado responsabilidades de gestión y de gobierno en estos últimos años e incluso en etapas anteriores.

Cuento con un equipo de trabajo que sabe escuchar y atender las necesidades de los y las profesionales que forman y trabajan en la universidad, salvaguardando siempre el interés general y el bien común, que es la UMU.

31.- ¿Qué va a pasar con los grados de Ciencias Sociales y Humanidades que “no” son rentables porque tienen pocos estudiantes pero que son tan necesarios para defender la democracia y la pluralidad?

Nuestro compromiso es defender el patrimonio científico y cultural que actualmente alberga la Universidad de Murcia, y ello pasa por defender los grados independientemente de su rentabilidad. Esto forma parte de nuestra identidad como Universidad pública. Trabajaremos para que sus tasas de matrícula se amplíen, para transmitir a la sociedad la necesidad de estudiar estos grados, y cuidaremos que estos estén actualizados en todo momento a los últimos avances científicos para mantener su pertinencia, pero en ningún momento nos plantearemos que dejen de impartirse disciplinas científicas que actualmente ofertamos.

32.- ¿Cómo va a trabajar el equipo para llevar a cabo la casa del estudiante y qué espacio tienen pensado para hacerlo real?

La casa del estudiante será un espacio cogestionado por la representación estudiantil en el que cualquier estudiante puede participar de él. Se va a trabajar con la representación estudiantil para que este espacio de encuentro y participación pensado para convivir, organizar actividades y hacer vida universitaria sea una realidad. El espacio ideal para esto es el actual Centro Social Universitario.

33.- ¿Qué valores considera esenciales para aportar a la Universidad de Murcia?

Entendemos un modelo de universidad como una institución pública, innovadora, global, transformadora y orientada al progreso social y económico. Tenemos la visión de la Universidad de Murcia como el gran motor de crecimiento y desarrollo de la Región de Murcia, capaz de generar bienestar e impacto económico, social y ambiental a través de un ecosistema innovador de formación e investigación.

En este sentido, proponemos una forma de dirigir la UMU más cercana a las necesidades de todos los miembros de la comunidad universitaria y de la Región de Murcia, que refuerce el carácter democrático de nuestra institución sobre la base de los valores recogidos en el Código Ético de la UMU y los siguientes principios de gobernanza: Gobernanza compartida, Participación y Transparencia y rendición de cuentas.

Es por ello por lo que defendemos que las decisiones deben adoptarse en un proceso permanente de escucha y diálogo con los distintos colectivos, sus representantes y los agentes que integran la comunidad universitaria, así como con el conjunto de los grupos de interés.

La responsabilidad institucional exige abrir y fortalecer formas de gobernanza que fomenten una mayor implicación de la comunidad universitaria en los procesos de toma de decisiones, especialmente a través de sus órganos colegiados. Desde esta perspectiva, la acción universitaria debe proyectarse de forma decidida en ámbitos de actuación interrelacionados.

Por tanto, defendemos que una información clara sobre los procesos y sus resultados genera confianza, favorece la comprensión y el debate, y supone un aprendizaje para mejorar la toma de decisiones y la asignación de recursos en el futuro. Esa es la Universidad de Murcia en la que creemos.

34.- Soy PDI y tengo que presentar mi acreditación a catedrática, pero solo preparar eso me lleva tres meses de papeleo absurdo. Entre eso y el Docentia no tengo tiempo para preparar las clases como a mí me gustaría...

Vamos a crear una Oficina de Ayuda a la Acreditación que te permita agilizar el tiempo de presentación de esos trámites. Además, vamos a simplificar Docentia a los requisitos mínimos de ANECA y nos vamos a ayudar de la IA, de manera ética y asesorada, para desburocratizar el peso que supone generar tantas evidencias. Además, vamos a reducir trámites tanto internos como los relacionados con Docentia, y vamos a facilitar la acreditación a través de una oficina que acompañe en esos procesos. Sé que otra de las preocupaciones del PDI, porque también es una de mis preocupaciones, es contar con un Valdoc justo, que reconozca de forma adecuada todas las horas que dedicamos a gestión, a tutorización de TFG, TFM y tesis doctorales y que este reconocimiento sea eficiente. Me comprometo a sentarme con vosotras y vosotros para sacar adelante un reglamento que facilite nuestro día a día como profesores.

35.- ¿Qué cambios puedes asegurar en el plazo de 1 año si llegas a ser Rectora?

Hay tres cosas que me comprometo a hacer no en un año, sino en los primeros cien días, cada una de ellas dirigida a uno de los colectivos que forman la Universidad: PDI, PTGAS y estudiantado.

Crearemos una Unidad de Apoyo gratuito en materia de acreditaciones, sexenios, certificado I3 y calidad de la docencia para reforzar la tarea de acompañamiento y formación que se viene realizando desde la Escuela de Formación Continua. En el caso de acreditaciones para TU y CU se hará un asesoramiento y seguimiento personal e individualizado (previo a la solicitud y en caso de hacer alegaciones por preevaluación negativa). Esta será la encargada, a su vez, de realizar la evaluación intermedia del profesorado AyD incorporada en la LOSU.

Crearemos un programa de ayudas para estudiantes que pierdan la beca estatal por motivos académicos. Estas ayudas se concederán automáticamente y garantizarán que el coste sea el mismo que si fuese su primera matrícula, evitando así que una dificultad puntual obligue a abandonar los estudios por razones económicas.

Elaboraremos, en diálogo con la representación del personal, una nueva normativa de jornada, horarios, flexibilidad y permisos, con criterios homogéneos para toda la Universidad de Murcia, que aporte mayor seguridad jurídica, claridad organizativa y facilite la conciliación entre la vida profesional, personal y familiar.

36.- ¿Qué vas a hacer para mejorar la vida de los estudiantes?

Mantendremos salas de estudio abiertas las 24 horas todo el año. Además, crearemos un programa de ayudas para estudiantes que pierdan la beca estatal por motivos académicos. Estas ayudas se concederán automáticamente y garantizarán que el coste sea el mismo que si fuese su primera matrícula, evitando así que una dificultad puntual obligue a abandonar los estudios por razones económicas.

Impulsaremos un Plan Integral de Vivienda Estudiantil de la Universidad de Murcia para facilitar el acceso a una vivienda digna y a precios asequibles, creando un portal con información fiable, recursos de ayuda y asesoramiento.

Asimismo, crearemos ayudas específicas para la residencia, el transporte y el material académico, dirigidas al estudiantado con mayores necesidades económicas, garantizando un uso más justo, transparente y eficaz de los recursos disponibles. En este sentido, trabajaremos para mejorar la coordinación entre los horarios académicos y el transporte público para facilitar el acceso a la universidad y reducir las dificultades de desplazamiento del estudiantado, conectando mejor campus y pedanías y ciudades.

Negociaremos con la Comunidad Autónoma la reducción del precio de las segundas y sucesivas matrículas hasta valores equivalentes a la media del resto de universidades públicas españolas, será nuestra prioridad, avanzando progresivamente hacia precios públicos más equitativos para facilitar la permanencia del estudiantado.

A su vez, estableceremos precios reducidos para estudiantes en los menús completos de cafeterías y comedores universitarios, aumentando el número de becas comedor.

Impulsaremos una regulación clara de exámenes parciales, de forma que la evaluación continua libere materia de manera efectiva y no suponga una acumulación de pruebas sin reducción real de contenido.

Regularemos el derecho a decidir del estudiantado, en los primeros minutos de las pruebas de evaluación no realizar el examen sin que ello suponga el consumo de convocatoria, estableciendo un marco normativo claro y homogéneo.

Además, reforzaremos el Servicio de Psicología Aplicada (SEPA) para que pueda atender a más personas y en menos tiempo, poniendo especial atención a la creciente demanda de apoyo psicológico. Para ello, pondremos en marcha UMU-Call, un servicio continuo de apoyo psicológico confidencial.

37.- ¿Cómo afrontaríais el sistema de becas para aquellos estudiantes que le han perdido académicamente?

Uno de los problemas fundamentales al perder la beca es que las asignaturas pasan de no tener ningún coste a costar como una segunda matrícula, pasando de 0 al 200 % del precio del crédito. Para poder paliar esta situación, estableceremos que, de forma automática, estas asignaturas cuesten como una primera matrícula, en lugar de como una segunda, reduciendo así a la mitad el coste de sus estudios. A su vez, estos estudiantes tendrán acceso a la Oficina de Atención Social y a las becas propias de la Universidad de Murcia.

38.- Hace dos años perdí la beca del ministerio porque tuve un problema de salud, y desde entonces no termino de remontar porque me cuesta mucho concentrarme y los ingresos en mi casa son muy bajos

Quienes pierden la beca por motivos académicos, pero siguen cumpliendo requisitos económicos, automáticamente pagarán primera matrícula, en lugar de segundas, para evitar el abandono por motivos económicos. Para estas situaciones contamos con la Oficina de Atención Social, la OAS, que se impulsó en este mandato, es referente en España, y vamos a potenciarla y a aumentar sus recursos para que situaciones complicadas como las de esta persona no supongan una barrera para continuar los estudios. Además, en aquellos casos en los que se suma el problema de alojamiento, vamos a impulsar un Plan Integral de Vivienda Estudiantil para que vivir cerca de los campus sea accesible, promoviendo medidas de la mano del estudiantado y las instituciones regionales para que la vivienda no sea un obstáculo más para nuestros estudiantes.

39.- ¿Te comprometes a implementar medidas para la erradicación del acoso sexual?

Comparto vuestra preocupación de contar con protocolos efectivos contra la violencia sexual y los abusos de poder, contra cualquier tipo de violencia y discriminación. La Universidad de Murcia debe ser un espacio seguro para todas las personas que formamos la Comunidad Universitaria. Se ha actualizado recientemente el protocolo de acoso en Consejo de Gobierno, yo me comprometo a que, si soy elegida Rectora de la UMU, me sentaré con representantes del estudiantado, del PDI y del PTGAS para asegurarme de que este responde realmente a situaciones como las que se han denunciado y que condeno rotundamente. En mis primeros 100 días de mandato, también me comprometo a aprobar el Reglamento de Paro Académico, para que reivindicaciones como esta podáis hacerlas con el mayor respaldo y sin repercusiones de ningún tipo. Vamos a proteger a las personas que denuncien cualquier tipo de violencia, pero especialmente las violencias sexuales y los abusos. Proteger para mí significa acompañar en todo el proceso, contar con recursos e información eficaz, con una investigación de los hechos transparente y unas medidas contundentes contra esta lacra. Y todo esto no lo voy a hacer yo sola, ni siquiera mi equipo, vamos a abrir los espacios de decisión relacionados con igualdad y acoso a estudiantado, PDI y PTGAS, porque es de justicia que quienes, desgraciadamente, más sufrís estas situaciones estéis en los espacios donde se deciden las medidas de prevención, detección, actuación y las repercusiones.

40.- ¿Quién va a ser la persona responsable del Aula Senior?

Las competencias relativas al Aula Sénior recaen en la persona que asumiría el Vicerrectorado de Estudios de Grado, Mar Albero.

41.- ¿Os comprometéis a no reprimir los movimientos estudiantiles?

Nos comprometemos a no reprimir ningún movimiento, incluidos los movimientos estudiantiles, así como a fomentar y favorecer que toda la Comunidad Universitaria pueda mostrar su opinión, incluido por supuesto el descontento y el rechazo a cualquier acción o política, canalizado a través de los medios que estimen oportunos en el marco de la legalidad vigente.

42.- ¿Qué pasa con mis compañeros interinos? Son los grandes olvidados en la UMU

Sé que es una de vuestras preocupaciones, porque me la habéis trasladado mucho estas semanas. Por eso vamos a elaborar un plan plurianual de estabilización y cobertura de vacantes estructurales del PTGAS, que incluya un diagnóstico de la situación de la plantilla para así contar con medidas objetivas para impulsar este plan. Además. nos vamos a sentar con vosotras y vosotros para negociar mecanismos que favorezcan la continuidad y el mantenimiento en las listas de espera, articulando fórmulas que reconozcan la experiencia y participación en procesos selectivos. También vamos a impulsar una nueva normativa de jornadas y horarios, que clarifique todos los tipos de permisos y apueste por una mayor flexibilidad y vamos a iniciar una revisión integral y en profundidad de la RPT.

43.- ¿Te comprometes a hacer efectivo, y no “carente de contenido”, el derecho a paro académico?

Sí, me comprometo a ello. De hecho, si gobernamos, defenderemos la propuesta realizada por el Consejo de Estudiantes, y esta será trasladada al Consejo de Gobierno y aprobada para que ese derecho pueda ejercerse de forma efectiva y con seguridad jurídica durante el curso 2026-2027.

44.- Esa cercanía de la que habláis, ¿cómo la vais a conseguir? Nunca hay tiempo, no es fácil llegar a todo el mundo o que te escuchen los de arriba

Para poder ser cercanos, como bien dices, hay que hacer un esfuerzo para dedicar tiempo a escuchar a los demás. En ese sentido, hemos planeado una serie de actuaciones dirigidas a generar espacios de diálogo y escucha recurrentes que nos permitan dedicarnos a una cogobernanza cercana.

En primer lugar, se establecerá un foro permanente de escucha y negociación con los grupos clave de la Universidad, con una agenda estable y periódica. La Rectora mantendrá todos los lunes reuniones estructuradas semanales, en horario de 10 a 13 horas, con los distintos colectivos universitarios. Estas sesiones se organizarán de forma rotatoria e incluirán a los equipos decanales, las direcciones de departamento, la representación sindical del PDI y del PTGAS, así como el CEUM y las delegaciones de estudiantes. De esta forma, cada mes la Rectora habrá mantenido al menos una reunión de tres horas con cada uno de los representantes de la Comunidad Universitaria. Así, cualquier persona podrá trasladar a través de su delegado de clase, de su delegado sindical, de su director de departamento o de su decano sus problemas al equipo de gobierno, de forma ágil y directa.

En segundo lugar, organizaremos grupos de escucha abiertos organizados por temáticas diversas, en los que de forma autónoma cualquier persona de la comunidad universitaria pueda identificar problemas, compartir experiencias y canalizar propuestas de mejora relacionadas con su bienestar y la vida universitaria. Esta será la forma directa de participación para cualquier persona de la comunidad universitaria.

En tercer lugar, crearemos, junto con el Consejo de Estudiantes y las delegaciones, el primer Plan de Participación Estudiantil de la UMU, para organizar, impulsar y evaluar mejor la participación del estudiantado en la vida universitaria.

En cuarto lugar, retomaremos un proyecto de presupuestos participativos. Este mecanismo garantizará que el estudiantado, el Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS) y el Personal Docente e Investigador (PDI) decidan de forma democrática el destino de una parte del esfuerzo inversor, fundamentando la gestión institucional en la confianza hacia la inteligencia colectiva de la comunidad universitaria.

Por último, cada dos meses celebraremos una sesión del Claustro Universitario, que serán abiertas a toda la comunidad universitaria y en la que se podrán trasladar diversas cuestiones sobre el funcionamiento de la Universidad.

45.- ¿Tienes algún plan específico para la facultad de letras, especialmente el grado en TEI y el área de estudios árabes e islámicos?

Sí. Aunque el programa no plantea un apartado aislado solo para la Facultad de Letras, sí incorpora líneas de trabajo que le afectan de forma muy directa.

Me comprometo a aumentar la oferta de plazas, de forma consensuada con centros y departamentos, en aquellas titulaciones con alta demanda y empleabilidad, y a adaptar grupos y ratios a las características de cada titulación, teniendo en cuenta, entre otras cosas, la movilidad internacional y la necesidad de una atención más personalizada. Eso es especialmente importante para el Grado en Traducción e Interpretación.

También creo que es necesario aumentar y fortalecer la oferta de títulos, y, entre otros, nos planteamos estudiar la posible implantación de un Grado en Estudios Árabes e Islámicos, un título que podría ser interuniversitario, colaborando con las Universidades de nuestro entorno, como Almería y Alicante, y que podría ofertarse de forma híbrida.

Además, quiero impulsar una internacionalización más diversa, con atención a lenguas distintas del inglés y a contextos distintos del europeo y norteamericano, reforzando la colaboración con el Mediterráneo, Asia-Pacífico y África.

46.- ¿Cómo pretende que la UMU sea más accesible para las personas con discapacidad?

Somos una universidad a la que acceden muchas personas en situación de discapacidad. Eso significa que vamos en el buen camino, pero hay que ir más allá. Que la Universidad de Murcia sea referente en accesibilidad, inclusión y diversidad es uno de nuestros objetivos.

En primer lugar, queremos impulsar el primer plan interseccional de Igualdad y No discriminación, que incluya a las personas con discapacidad, y que sea redactado de la mano de ellas, de forma que sus reivindicaciones y preocupaciones queden claramente reflejadas.

Además, queremos establecer grupos de escucha abiertos en los que de forma autónoma cualquier persona con discapacidad de la comunidad universitaria pueda identificar problemas, compartir experiencias y canalizar propuestas de mejora relacionadas con su bienestar y la vida universitaria.

Por otro lado, vamos a desarrollar, en el marco del área de gestión económica eficiente e infraestructuras sostenibles un plan que asegure la accesibilidad de forma universal (en sus múltiples dimensiones: física -itinerarios, señalética, aseos, aulas inclusivas, mejoras de habitabilidad-, administrativa y digital) en todos los edificios y campus de la universidad.

Por último, impulsaremos una Unidad de Diversidad que cuente con los medios necesarios para atender la demanda y la realidad de las personas con discapacidad en la Universidad. Este servicio, además, dotará de las herramientas necesarias a nuestro personal docente e investigador y a nuestro personal técnico, de gestión y de administración y servicios para que ofrezca una docencia inclusiva, accesible y de calidad, así como una atención y servicio adecuado a las necesidades de las personas con discapacidad.

47.- Si sales como rectora, ¿vas a tener en cuenta las solicitudes de los estudiantes? En especial al Campus de Ciencias de la Salud del Palmar, el gran olvidado de la Facultad. ¿Qué propuestas tienes para el parking del Campus de Ciencias de la Salud del Palmar? ¿Semáforo entre Ciencias de la Salud y Hospital Arrixaca?

El estudiantado ha sido una prioridad para mí estos últimos cuatro años como Vicerrectora de Estudiantes y Empleo. Sois el colectivo que da sentido a la universidad y que nos motiva cada día a ser mejores. Por eso tenía claro que mi programa electoral se construiría a vuestro lado.

Respondiendo a tu pregunta, conozco las grandes necesidades que tenéis el estudiantado del Campus de Ciencias de la Salud de El Palmar. Son necesidades a las que, si soy elegida rectora, pondré solución tan pronto como sea posible porque muchas de ellas son urgentes: mejorar las condiciones de seguridad y accesibilidad al campus, contar con un espacio adecuado para la cafetería, aumentar los espacios de socialización y de descanso y hacer que todos esos espacios sean más ecosostenibles.

Vamos a dar solución de manera estructural al problema con el aparcamiento de estudiantes, asegurando la ejecución y finalización del proyecto. Tan pronto como sea posible contaréis con un espacio que sea propio de la UMU, un espacio seguro y adecuado; mientras tanto, actuaremos de forma preventiva y ágil para evitar socavones y situaciones de riesgo para quienes os desplazáis en vehículo propio al campus. Además, crearemos una Comisión de Transportes que evalúe de forma periódica la situación, horarios de mayor afluencia y conexión con otros municipios y pedanías de la Región.

Por otro lado, solicitaremos de forma urgente a las instituciones regionales competentes la mejora del acceso al Hospital Clínico Universitario Virgen de la Arrixaca para que este sea accesible y seguro. Actuaremos de la misma manera con el paso de peatones que los une, instando al Ayuntamiento a que se tomen las actuaciones necesarias (semáforo con pulsador y resaltos que reduzcan la velocidad de los vehículos).